Según el Banco Mundial, alrededor de 500 millones de mujeres se enfrentan a dificultades para acceder a productos menstruales y a espacios seguros y privados para usarlos.En muchos lugares del mundo, las mujeres y niñas se ven obligadas a recurrir a métodos insalubres, ya carecen de instalaciones adecuadas de agua y saneamiento, lo que aumenta el riesgo de infecciones y afecta su derecho a la salud.
Además, una de las consecuencias de esto, es que muchas niñas se quedan en casa durante su periodo menstrual y su derecho a la educación se ve afectado, ya que pierden muchas oportunidades de aprendizaje .
Los derechos humanos de mujeres y niñas son frecuentemente vulnerados simplemente por menstruar, agravado por estigmas y tabúes que conducen a la exclusión y discriminación. La ONU reconoce la higiene menstrual como un aspecto fundamental de los derechos humanos, relacionado con la igualdad de género, el acceso al agua y saneamiento, la salud, la educación y la participación. Hoy, día Internacional de la Higiene Menstrual, se busca sensibilizar sobre la importancia de garantizar que mujeres y niñas puedan gestionar su menstruación de manera digna y segura.
¿Qué es la pobreza menstrual?
Según ONU mujeres la pobreza menstrual se refiere a la falta de recursos para adquirir productos menstruales, así como a la carencia de instalaciones adecuadas de saneamiento e higiene y a la falta de educación o conocimiento sobre la gestión de la salud menstrual. En definitiva, la pobreza menstrual representa un costo muy alto para mujeres y niñas, y esto no debería ser así.
La salud menstrual en Kenia
En Kenia, el 65% de las mujeres no pueden pagar productos menstruales. Aunque este país, fue el primero en eliminar el IVA sobre productos menstruales en 2004 y ha retirado impuestos a la importación de materiales para fabricarlos, la pobreza menstrual persiste. Esto se evidencia en las declaraciones de la senadora Gloria Orwoba, que señaló en una entrevista con El País que una persona que vive con un dólar al día no puede permitirse productos menstruales, ya que el paquete más barato cuesta unos 48 chelines kenianos (30 céntimos de euro).
Además, se trata aún de un tema tabú y que genera discriminación. Según el Ministerio de Educación, miles de niñas faltan a la escuela cuatro días al mes. Es decir, se generan largas ausencias de las niñas en las escuelas, lo que vulnera directamente su derecho a la educación.
Nuestros proyectos de higiene menstrual
Desde Kirira trabajamos en la erradicación de las violencias basadas en el género y buscamos mejorar la calidad de vida de las mujeres y niñas de las zonas rurales de Kenia. Entre los proyectos que llevamos a cabo se encuentran los de promoción de la higiene menstrual y saneamiento.
Mediante estas intervenciones se impulsa el acceso seguro a saneamiento de calidad, a través de la instalación de más de 40 letrinas en escuelas, lo que permite que las niñas puedan mantener una higiene adecuada durante la menstruación y que no falten a la clases, reforzando el derecho a la educación. Por otra parte, se distribuyen kits de higiene menstrual junto a la realización de charlas sobre higiene y prácticas saludables, ya que actualmente se trata de un tema tabú en la sociedad y es necesaria la labor de sensibilización para normalizar el periodo.
Con estas actuaciones, se garantizan derechos básicos a menores, adolescentes y jóvenes en las zonas en las que trabajamos.
