Cada 11 de octubre conmemoramos el Día Internacional de la Niña, una jornada dedicada a reflexionar y visibilizar los retos específicos que enfrentan las niñas revindicando su derecho a la educación, a la salud, a la participación y a vivir libres de violencia.
Las violencias que atraviesan las niñas son múltiples y aunque no exista un día específico dedicado al matrimonio infantil, es crucial que lo incluyamos hoy en nuestra reflexión y acción: este fenómeno es una grave violación de los derechos humanos que vulnera especialmente la vida, el futuro y la autonomía de las niñas y adolescentes de todo el mundo.
¿Qué es el matrimonio infantil y/o forzado?
El matrimonio infantil y/o forzado (MFI) es una práctica nociva que vulnera gravemente los derechos humanos de niñas y adolescentes. Consiste en la unión formal o informal de una persona menor de 18 años, o en obligar a una mujer a casarse sin su consentimiento libre y pleno.
Se trata de una forma de violencia basada en el género (VBG), asociada a diferentes desigualdades estructurales, como la pobreza, y la persistencia de diferentes formas culturales que derivan del control y discriminación de la mujer, siendo estas de carácter religioso, reproductivo, educativo, económico, etc.
En muchas comunidades, la mutilación genital femenina suele ser el paso previo al matrimonio infantil o forzado convirtiéndose ambas prácticas, en un refuerzo del control sobre las niñas y una perpetuación del ciclo de violencia. Su erradicación exige un trabajo continuo de educación, empoderamiento comunitario, sensibilización y aplicación efectiva de la ley.
Fundación Kirira, trabaja en Kenia, una de las regiones donde más preocupante es la prevalencia del matrimonio infantil o forzado, además de la mutilación genital femenina.
Datos que nos inspiran a actuar
- A nivel global, cerca de 650 millones de mujeres y niñas se casaron antes de cumplir 18 años. (UNICEF).
- Cada 3 segundos una niña es obligada a casarse en el mundo. (Save the Children International)
- Cada año, aproximadamente 12 millones de niñas menores de 18 años contraen matrimonio (United Nations Population Fund)
- Las niñas que han sufridomutilación genital femenina tienen el doble de probabilidades de ser casadas antes de los 18 años (UNICEF, 2024).
- En África, 130 millones de niñas han sido forzadas al matrimonio, sometiendo también a la mutilación genital a unas 40 millones de estas.
- Algunas tribus de Kenia donde trabajamos presentan cifras alarmantes. El 64% de las niñas Pokot (Tangulbei) se casan antes de los 18 años y el 28% de las masáis (UNICEF, 2017)
Derechos vulnerados por el matrimonio infantil
El matrimonio infantil es reconocido como una práctica nociva y una violación de los derechos humanos por organismos como UNICEF y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OHCHR). Cuando una niña es casada prematuramente,
- Se ve privada de su derecho a la educación.
- Está en mayor riesgo de violencia doméstica y sexual.
- Puede quedar embarazada muy joven, con elevado riesgo en el parto y la salud materno-infantil.
- Se reduce su autonomía económica y social.
- Se rompe el tejido de sus relaciones sociales y comunidad.
- Hereda un ciclo estructural de desigualdad que puede transmitirse a la siguiente generación.
Por tanto, hoy más que nunca, recordamos que cada niña tiene derecho a soñar, decidir y construir su propio futuro. No podemos hablar de igualdad mientras existan niñas que son obligadas a casarse, a dejar la escuela o a sufrir mutilación genital femenina.
Desde la Fundación Kirira trabajamos para que cada niña pueda crecer libre de violencia, con acceso a educación y oportunidades. Reivindicamos su derecho a ser niña, a tener infancia, educación y oportunidades. Pero esta lucha necesita de todos y todas.
Súmate a nuestra lucha. Difunde, apoya, actúa y ayúdanos a romper el silencio.
Porque una niña debe seguir siendo una niña.
