En estos días, Kuria enfrenta un alarmante aumento de la mutilación genital femenina (MGF), una práctica que pone en peligro la vida y el futuro de cientos de niñas. Esta violencia ocurre principalmente en los meses de noviembre y diciembre, aprovechando el periodo de vacaciones navideñas, cuando muchas niñas están en casa. Esta época, que debería ser de descanso y celebración, se convierte para algunas comunidades en el momento escogido para llevar a cabo esta práctica, intensificando el riesgo para las menores.
La situación es crítica: en los últimos días, ha aumentado el número de niñas que han acudido a Kirira NGO y a nuestros dormitorios de rescate buscando protección. Están huyendo de una violencia extrema que se sigue perpetuando pese a ser ilegal y estar penada por la ley.
La mutilación genital femenina no solo provoca daños físicos irreversibles y un trauma psicológico profundo, sino que representa una vulneración absoluta de los derechos humanos. Estas niñas son obligadas por sus propias comunidades, bajo presiones culturales, económicas y sociales difíciles de combatir. Por eso, ahora más que nunca, nuestra intervención es urgente y necesaria.
En Kirira, ofrecemos un refugio seguro y trabajamos con cada niña para construir junto a ella un futuro libre de violencia. En este contexto de emergencia, queremos destacar el testimonio de Sophia, una joven que logró escapar de la MGF y ahora, gracias al programa de becas, está construyendo un futuro libre e independiente.
No podemos hacer este trabajo solas, hoy más que nunca necesitamos que todos se sumen a esta causa. La MGF no es una tradición; es una forma de violencia de género que no tiene cabida en ninguna sociedad. Te invitamos a ver el testimonio de Sophia y a que nos apoyes. Comparte este mensaje, apoya nuestras iniciativas y ayúdanos a seguir ofreciendo refugio, educación y esperanza a las niñas de Kuria. Juntas podemos poner fin a esta práctica devastadora.
