La educación y la cooperación frente a la pobreza

El Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, se remonta al 17 de octubre de 1987 en la plaza del Trocadero, en París, donde más de cien mil personas se congregaron para proclamar que la pobreza era una violación de los derechos humanos y afirmar la necesidad de aunar esfuerzos para garantizar su respeto. En este día se pretender recalcar que acabar con la pobreza es una cuestión de dignidad, justicia y pertenencia, no solo de ingresos.

«En el mundo se estima que el 1% más rico de la población mundial posee más riqueza que el 95% más pobre»

Oxfam Intermón

Los riesgos globales, ya sea en materia económica, política o climática, afectan en mayor grado a las personas empobrecidas, quienes tienen menos recursos para hacer frente a sequías, inflaciones o conflictos internacionales. Un ejemplo de ello es lo referente a la crisis climática: la mitad más pobre del planeta apenas contribuye a las emisiones de gases, pero soporta la mayor parte de las pérdidas económicas y humanas causadas por los desastres climáticos.

Por otro lado, son las mujeres y las niñas, las que más sufren la violencia de la pobreza, debido a las normas y roles sociales que rigen en las culturas del mundo. Según el Banco Mundial las mujeres representan el 70% de las personas en situación de pobreza extrema a nivel global. En España la desproporcionada concentración de mujeres en empleos inestables, con bajos salarios y condiciones de trabajo deficientes, provoca que un 27,2% de las mujeres se encuentra en riesgo de exclusión y/o pobreza frente al 24,8% de los hombres.

La situación empeora para las madres solteras a nivel global, y nuestro país tampoco es la excepción, el 42% de las familias monoparentales (en su mayoría liderados por mujeres) viven bajo el umbral de la pobreza en España, según datos de Save the Children.

Los menores también se encuentran más desprotegidos frente a la pobreza a nivel general, las tasas de pobreza de ingreso para la infancia cada vez son mayores en España, mientras desciende un poco para el resto de población, ampliando la brecha de pobreza infantil, que ha pasado en los últimos años de 6 puntos porcentuales a casi 10.

 A esto se añade la crisis de la vivienda que juega un papel de empobrecimiento y exclusión social determinante para los niños y sus familias. La pobreza infantil se incrementa en más de 1/3, si de los ingresos de los hogares con niños se deducen los gastos de la vivienda. Inclusive, en muchos de los indicadores de carencia en la vivienda, se ve como las infancias están especialmente expuestas según el INE en su Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) de 2024.

«Los países del Sur sólo poseen el 31 % de la riqueza mundial, a pesar de concentrar el 79 % de la población mundial«

Oxfam Intermón

Más allá de nuestras fronteras, concretamente en Kenia, la dramática situación de la sequía y la inflación, entre otras cosas, empuja a las familias a casar a sus hijas a cambio de una dote como medida de supervivencia frente a la pérdida de medios de vida y a la pobreza extrema. En muchos casos, cuando una menor es mutilada se considera que “vale más dote”, reforzando el ciclo de violencia y desigualdad.

Desde Fundación Kirira, trabajamos en Kenia desde la educación como motor de transformación social de las comunidades; la cual no solo promociona su desarrollo, sino también sirve de prevención y protección a las menores que están en riesgo de sufrir violencias basadas en el género como es la mutilación genital femenina y el matrimonio infantil.

En este sentido, la cooperación internacional debe ser uno de los agentes de apoyo a las comunidades que trabajan por erradicar la pobreza en términos de igualdad. La construcción de alianzas y la concientización de la ciudadanía global resulta crucial para la defensa de los DDHH frente a la desigualdad, la deshumanización de las personas empobrecidas y los discursos de odio que socavan la empatía del mundo más privilegiado.

Asimismo, la pobreza constituye una vulneración de derechos que se vive en todas las naciones, y atraviesa diversas circunstancias que a primera vista resultan invisibles para la ciudadanía de a pie. Nuestro trabajo consiste en la comprensión de estas circunstancias, que nos ayuda a desenredar las causas que subyacen a las problemáticas que contienen estas comunidades con las que intervenimos, para conseguir un verdadero cambio junto a nuestros socios y activistas locales.

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